Hoy todos los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia del positivo por clembuterol de Alberto Contador en el Tour de Fracia. El ciclista español fue el ganador de la edición de este año de la ronda francesa, es el ganador de 3 tours.
El control antidopaje fue realizado en la jornada de descanso, el 21 de julio, justo el día anterior a la etapa con final en el col del Tourmalet. En la muestra tomada se le detectó clembuterol, sustancia que se empleaba para favorecer el crecimiento en el ganado vacuno, proceso que hoy está totalmente prohibido,  y para el tratamiento del asma en el ser humano, por lo que favorece la capacidad respiratoria. La UCI se lo comunicó al ciclista el 24 de agosto, decidiendo, junto a la Asociación Mundial Antidopaje, suspenderlo de forma preventiva.
Pero hay que explicar con detalle la cuestión de la sustancia hallada. La cantidad de clembuterol es ínfima, 50 picogramos, que quiere decir 0,00000000005 gramos por ml. Esto es en lo que se basa Contador para su defensa, y también explica, que la causa fue la ingesta de un filete de solomillo llevado expresamente desde España para consumirlo en el Tour. Además añade, que al día siguiente, la cantidad detectada en su cuerpo era menor, y a los dos días inapreciable. Especialistas en medicina e incluso la máxima autoridad en el análisis de clembuterol, el holandés Douwe de Boer, afirma que esta cantidad sólo puede ser debida por ingesta alimentaria.
Aquí podéis leer el comunicado de la UCI.  En el que indican la cantidad exacta de clembuterol detectada, que la investigación sigue abierta, pero que el ciclista está suspendido cautelarmente.
Como la noticia bomba se filtró a los medios de comunicación, hoy, Alberto Contador dio una rueda de prensa, con la voz entrecortada, al borde de las lágrimas y declarando que no dormía casi desde hace un mes.
Esto es un extracto de sus palabras: “Este resultado es consecuencia de la muestra del día 21 de julio en la que aparecía una millonésima parte de clembuterol. Sólo cuatro laboratorios en el mundo son capaces de detectar esa cantidad. Se me comunicó el 24 de agosto por la UCI y el 26 me reuní con sus responsable, y dije mi versión. La propia UCI delante de mí afirmó que era un caso de contaminación alimenticia. Esto es un error”.
“La historia ocurrió el día 20 de julio. El organizador de la Vuelta a Castilla y León iba para el Tour. El cocinero le dijo que si podía llevar una buena carne. Esta persona compró esta carne en una tienda camino de Francia y esa misma tarde se cocinó esa carne. Hubo cuatro corredores que bajaron antes a cenar y comieron la carne del hotel. Recuerdo que Vinokourov se quejó porque había comido una carne pésima y nosotros no. Al día siguiente me levanté tranquilamente, me fui a entrenar con mis compañeros y luego volvimos a comer esa carne aunque normalmente el día de descanso no solemos comer carne”.
“Mi estado de animo es triste, decepcionado pero con la cabeza bien alta porque con la verdad por delante se puede hablar alto y claro. Llevo un mes y medio tragándome esto, sin dormir. Mi familia no se enteró hasta ayer por la noche”.
“No puedo tolerar que haya una sanción. Es intolerable. No me preocupa que pongan en duda mis resultados en el Tour de Francia. Yo sé cómo he hecho las cosas. No voy a permitir que algo como esto eche por tierra todo mi trabajo. Mi defensa son los controles tanto anteriores como posteriores que tengo tanto sanguineos como de orina. Ésa es mi defensa y la verdad”.