El Tribunal de Arbitraje Deportivo ha dado la sentencia definitiva del caso Contador y ha decidido sancionar con dos años de suspensión al ciclista por su positivo por clembuterol.
La sanción es efectiva desde que se descubrió el positivo, es decir desde el 5 de agosto de 2010, lo que quiere decir que le han desposeido de la victoria en el Tour de Francia de 2010 y de la del Giro de 2011. Y estos dos años suponen que no podrá participar ni en el Giro, ni en el Tour, ni en las Olimpiadas de 2012, solo le queda la posibilidad de incorporarse a la competición con la Vuelta a España.
A todo esto hay que añadir la sanción económica de más de dos millones de euros, tendrá que devolver lo ganado en ese tour y giro, y pagar las costas del juicio, todo rondaría los cinco millones. Además, como es lógico, y aunque su equipo, el Saxo Bank, lo apoya, le ha rescindido el contrato.
Éstas han sido sus palabras en la conferencia de prensa que ha ofrecido hoy en Pinto, Madrid.
“Cualquiera que se lea la resolución tiene claro que no me he dopado. Es una cantidad ínfima que no afecta al rendimiento, y que probablemente se deba a un suplemento alimenticio contaminado en el que no ha habido voluntariedad por mi parte. Voy a seguir en el ciclismo como toda mi vida, y de una forma limpia como siempre. Aunque mi estado de ánimo no es el mejor esto me va a hacer más fuerte.

Les he dicho a mis abogados que hay que llegar hasta el final. Este año y medio ha sido un calvario, no se lo deseo a nadie”.