Íker Casillas, Keylor Navas y Diego López

Sin duda esta pretemporada se está hablando mucho de los porteros de la liga de fútbol. Puede ser que haya sido influencia del Mundial de Brasil, en donde un montón de guardametas han hecho un papel impresionante. En muchos casos han superado en calidad y en condición física a sus compañeros en las demarcaciones de delanteros, por ello han sido los grandes protagonistas.

Pero esta fiebre del puesto de guardameta no ha terminado con la final del Mundial, sino que se ha visto revitalizada con el baile de porteros, fichajes, cesiones y demás durante estas últimas semanas. El F.C. Barcelona ya tiene el suyo desde finales de junio, el alemán Stegen, del Borussia, fichó por el club catalán para ocupar la portería de Víctor Valdés. Pero para ponerselo difícil, los de Luis Enrique, han fichado a otro portero de renombre, el chileno Claudio Bravo, de la Real Sociedad, ya es jugador azulgrana.
Pero donde está centrada la gran polémica con los porteros es en el Real Madrid, nada menos que tres grandes arqueros se disputan la titularidad en el equipo merengue. Diego López había entrado ante la lesión de Casillas, hace dos temporadas, para luego, con Mourinho, sacarle el puesto al portero de la selección española. Con la llegada al banquillo de Ancelotti, parecía que Íker recobraría su puesto de tantos años, pero no, el entrenador italiano toma una decisión salomónica, uno para la liga, y otro para Copa y Champions League. Pero ahora el panorama se vuelve más negro para estos dos grandes futbolistas, llega Keylor Navas, después de hacer un gran mundial con Costa Rica. Cosa de la que no puede presumir Íker Casillas. Todo hace pensar que sobra uno, pues jugadores de esta talla no podrán esperar en las gradas a ver pasar los partidos. Pero ninguno quiere salir, y novias no les falta, ni a Diego ni a Íker. El 12 de agosto se acerca, final de la Supercopa de Europa, y Casillas sigue de vacaciones.
Íker Casillas todavía tiene contrato con el Madrid, tres años más, y renovable. Pero no creo que se lo deba pensar mucho, aunque sea el club de su vida. Si con Diego López no consiguió la titularidad a tiempo completo, con Navas también lo tendrá difícil, y el entrenador no ha cambiado. Todavía tiene caché, es joven, 33 años, y puede hacerse con un buen equipo y buen sueldo, cosa que tendrá muy dificil si deja pasar dos o tres temporadas sentado en un banquillo.