El prestigioso periódico estadounidense Los Angeles Times resalta en sus páginas los éxitos del deporte español de los últimos tiempos.
Refleja todo lo vivido en este verano. La consecución del título mundial de fútbol conseguido por la selección en Sudáfrica, los éxitos de Rafa Nadal, subrayando la victoria en el torneo de Wimbledon, el tercer Tour que duramente ganó Alberto Contador, y dan como favorito del Mundial de Fórmula 1 al asturiano Fernando Alonso, destacando su victoria en Alemania, el mismo día en que España se proclamaba campeona del mundo de fútbol. Y como no, también está Pau Gasol, como la figura que ayudó a Los Angeles Lakers a ganar la NBA, segunda consecutiva para el español. 
Y toda esta información como consecuencia de la pretemporada que está realizando el  club de fútbol del Real Madrid en Los Angeles, con sus jugadores mundialistas.
Y lo cierto de todo esto es que el artículo no me ha gustado nada. Y que para los americanos se acuerden de nosotros es que lo tenemos que estar haciendo realmente bien, pero después de leer el texto me ha quedado un saborcillo amargo, bueno, más bien, que me he cabreado.
El periodista ya comienza muy mal, relacionando hechos históricos con eventos deportivos. Escribe que la última vez que España dominaba el mundo era a bordo de un galeón con pistola en mano, para luego recordarnos el desastre de La Armada Invencible cuando España intentaba invadir Inglaterra. Después de hacer la enumeración de los éxitos deportivos de este año, pasa a comentar la crisis económica del país, incluso dando datos del paro. Hace mención a la época franquista, y como la etapa de transición a la democracia fue el revulsivo para que aparecieran las figuras deportivas españolas, realizando un alarde matemático para apuntar que los Gasol, Contador, Nadal, etc. nacieron después de 1978, año en que se aprueba la Constitución Española. Y como colofón final nos recuerda que a España hay títulos que ya hace años que no gana, como ejemplo el título de Miss Universo, 36 años sin disfrutar de esa victoria. ¡Ahí queda eso!. 
Cuando vi el titular del Times me llevé una alegría impresionante y luego, al leerlo, terminé pensando que era mejor que hubieran colocado la foto, y listo. Lamentable publicación.