Hoy en la sección de Mitos y Leyendas, traemos una figura del tenis mundial, el alemán Boris Becker, ha ganado tres veces en Wimbledon, dos Open de Australia y uno de Estados Unidos. Número 1 mundial a comienzos de los 90, ¿a qué se dedica en la actualidad?. Con 45 años y retirado de la alta competición, ha cambiado las canchas de tenis por el mundo del casino. Ahora está dentro de otro tipo de competición, pero también a nivel profesional. Cuenta el tenista germano, cómo en las interrupciones provocadas por la lluvia en el torneo inglés de Wimbledon, él las aprovechaba para jugar al póker junto a su equipo.
“Cuando aún era jugador profesional, empecé, por casualidad, a aprender y me di cuenta de que me ayudaba a mejorar mi concentración. Quiero comprobar mi habilidad y ponerla a prueba con los mejores”.

Pero no es el único tenista de élite que, cuando ha dejado la raqueta, se está dedicando a los juegos de casino. En España tenemos a Sergi Bruguera, ganador de dos Roland Garros consecutivos (1993-94), se dedica, ahora, de manera profesional al póker. El francés Henry Leconte, de 48 años (vemos que todos son de la misma generación) también se deja ver por el mundo de los juegos de azar, después de haber estado en los primeros puestos de la ATP a finales de los años 80.

Se cuenta de otro campeón del tenis, el ruso Yevgeny  Kafelnikov, que pasó más tiempo en el casino que en el club de tenis de Melbourne en 1999, donde disputaba el Open de Australia, que, por cierto, acabó ganando. También se le recuerda por su victoria en Roland Garros de 1996 y la medalla de oro conseguida en las Olimpiadas de Sidney 2000.
Kafelnikov se retiró en 2003, aunque los aficionados pensaban que se estaba tomando un descanso, él tenía claro que ya no podía competir con la gente joven. El tenista ruso, ya era conocido en el circuito internacional, todavía cuando estaba en activo, por su afición a la ruleta.

“Lo encuentro muy excitante porque no ganas con las cartas, sino gracias a tus habilidades. El lenguaje corporal puede darte la victoria en una partida, aunque también puede provocar que pierdas. Si no crees en tus habilidades no puedes ganar, igual que pasa en el tenis”.