Otra vez el ciclismo profesional salpicado por la sombra del dopaje. Según publica el Wall Street Journal, Floyd Landis, ex-compañero de Lance Armstrong (7 veces ganador del Tour de Francia) en el U.S. Postal ha acusado a éste de consumir drogas, de una forma sistemática el campeón americano y más ciclistas de élite se habrían estado drogando, bajo el beneplácito del director de equipo Johan Bruyneel. El periódico americano obtuvo esta información por unos e-mails de Landis a la Federación estadounidense de ciclismo y a la UCI. En estos correos se habla del consumo de EPO, del uso de esteroides para mejorar el rendimiento y de la práctica de transfusiones sanguíneas para evitar los controles.
Floyd Landis dio positivo en el Tour de 2006, que había ganado, por lo que se proclamó campeón el gallego Óscar Pereiro. En un principio negó el consumo de testosterona, pero ahora lo ha admitido y manifiesta su frustración por la incapacidad de las agencias antidopaje para limpiar el ciclismo.”Quiero limpiar mi conciencia, no quiero seguir siendo parte del problema”, “Hice lo que hice porque eso era lo que los ciclistas hacíamos y fue una elección obligada después de haber estado trabajando duro una docena de años. Fue una decisión obligada para subir al siguiente escalón”.
Ahora mismo está en el aire la participación de Armstrong en el Tour de 2010, hasta que no se aclaren estas acusaciones. El americano conoció esta noticia en el Tour de California, que abandonó ayer por motivo de una caída, y rápidamente la desmintió, comentando que no valía la pena perder el tiempo en esto. Las declaraciones polémicas entre ambos ciclistas vienen ya de atrás.