Se ha hecho justicia y el atleta etíope Haile Gebrselassie ha sido el ganador del premio Príncipe de Asturias para los Deportes según ha comunicado ayer el jurado encargado de la concesión del premio. Entre los candidatos llegaron a la final, además del galardonado, el futbolista Raúl González, el equipo español de natación sincronizada, la ciclista francesa Jeannie Longo y la candidatura conjunta de los montañeros Edurne Pasaban y Reinhold Messner.
Sorprendentemente llegó a la final, junta a Haile, Raúl, aunque, como digo, se hizo justicia y el premio fue para el atleta africano, los motivos del jurado fueron estos en los que queda claro quien se merecía el reconocimiento a una vida de sacrificio dedicada al deporte y a sus ideales:
Por su excelencia deportiva y humana. Considerado el mejor corredor de larga distancia de todos los tiempos su propia gente le conocía como “Naftanga, el jefe”. Criado en una granja, cada día debía recorrer veinte kilómetros para ir a la escuela, circunstancia que le sirvió de entrenamiento e influyó en su modo de correr: con el brazo izquierdo encogido por el peso de los libros. Siempre corrió con una permanente sonrisa las pruebas más exigentes. Hasta el final de su carrera ha sido un mito desafiando a su propia leyenda. El atleta está además implicado en labores humanitarias y de mediación en los múltiples conflictos que azotan desde hace años a Etiopía.

Haile Gebrselassie, de 38 años, es el mejor corredor de fondo de la historia. Su historial de 17 años está repleto de éxitos, entre los que destacan las dos medallas de oro olímpicas (Atlanta-96 y Sidney-00) y cuatro títulos mundiales en 10.000 metros. Además, es el actual plusmarquista mundial de maratón con un tiempo de 2:03:58 horas alcanzado el 28 de septiembre de 2008 en el maratón de Berlín. En total ha batido 26 récords mundiales.

Fuente: fpa.es