Ed Hillary y Tenzing Norgay
 El próximo 19 de diciembre se estrenará “Beyond the Edge”, el film de la directora Leanne Pooley en la que se narra la historia de sir Edmund Hillary, el primer hombre que logró coronar la cima del Everest, en mayo de 1953. La cinta se proyectará en la Bilbao Mendi Festival y en ella, Pooley ha contado con Chad Mott para encarnar el papel del protagonista.

Para rodar la película y acercarse todo lo posible a la realidad, se ha contado con la familia Hillary quien ha colaborado íntegramente en la grabación que, coincidiendo con el 60 aniversario de esta primera ascensión, pretende ser un homenaje al deportista más admirado en la historia de Nueva Zelanda. El largometraje intercalará imágenes en 3D para ofrecer más realidad a los momentos más emocionantes de la cinta.
 

Pero las nuevas técnicas cinematográficas no han sido los únicos avances. En la montaña también se ha innovado y con creces. De aquellas cuerdas que se cargaban al hombro y que eran capaces de resquebrajarse debido a las duras condiciones y las bajas temperaturas, se ha pasado a conseguir un material más resistente capaz de soportar las situaciones más extremas.

De hecho, si echamos un vistazo a las antiguas equipaciones con las que se encaraba la alta montaña y las comparamos con las de ahora, las diferencias saltan a la vista rápidamente. 60 años después, los expertos cuentan con un amplio material de montañismo con el que pueden obtener la mayor comodidad y seguridad y afrontar, con garantías, las ascensiones.

El equipamiento de alta montaña puede dividirse en cuatro fases: una capa interior que permitirá que el cuerpo permanezca seco y caliente. Para ello, el montañero se cubre el cuerpo con una camiseta térmica que será cubierta con un forro fino muy estrecho junto con una malla térmica para el tren superior con la que el cuerpo podrá transpirar.

Para los primeros días de aclimatación a las faldas de la montaña, será necesario aumentar el material. En esta parte, la seguridad cuenta con un papel fundamental. Gafa, casco, piolet, guantes, pantalón cortavientos, un forro para evitar el frío y un cortavientos como este de Campz son imprescindibles.

A falta de dos o tres días para la ascensión, la ropa de más abrigo entra en juego. Un mono de expedición, una mochila cargada con todo lo necesario, unos bastones para apoyarse con seguridad y las máscaras que protegerán el rostro y servirán oxígeno en lo alto de la cima completarán el equipo necesario para emular a Hillary y clavar una bandera (como símbolo de victoria), en lo más alto del Everest. 

Equipamiento en montaña