La RFEA (Federación de atletismo) ha sacado el carnet de corredor. A partir del 1 de noviembre será necesario para participar en cualquier carrera popular que esté dentro del calendario de la federación. Dicho carnet cuesta 9 euros anuales, y nos lo venden como un aglutinador de todos los corredores populares que así tendrán un respaldo federativo, que consiste en un seguro médico y descuentos en tiendas y servicios por un sistema de puntos. Hasta aquí todo bien si este carnet no fuese obligatorio, la mayoría de las carreras ya cuentan con su seguro médico. Los organizadores de dichas carreras se oponen a esto, pues el que no tenga dicho carnet tendría que pagar directamente en la carrera los 9 € que serían enviados a la federación.

Cada vez es mayor el boom de los corredores populares, se estiman en unos 240.000, tirando por lo bajo, que multiplicado por 9, obtenemos una cantidad que supera los dos millones de euros.

El presidente, José Mª Odriozola, ha comentado: “me considero un corredor popular más y por tanto me hace mucha ilusión este proyecto. Las carreras dan una imagen de vida, entusiasmo y está demostrado que correr prolonga la vida”. Y por esto quiere tener a estos corredores controlados con un carnet de pago.
Dejo aquí un vídeo que refleja el espíritu del corredor popular, no del federado, ese que corre para sentirse bien, vivo y sano. No tiene desperdicio, las ímágenes (rostros de sufrimientos y de alegría), y el texto, por favor hay que verlo hasta el final para entender a los que nos ponemos las zapatillas de correr varias veces por semana sin esperar ninguna medalla ni campeonato.