Dos hechos curiosos se han visto durante el partido de Champions League entre el Real Madrid y el Milan. Una durísima patada a un espontáneo para frenarlo, y un empujón al árbitro para sacarlo de en medio.
Uno ha sido una dura entrada, no a un jugador, que lamentablemente no tiene nada de sorprendente, si no a un espontáneo que saltó al campo de fútbol durante el primer minuto del partido. Este individuo cuando corría por el campo resbaló y al volverse a poner en pie fue rematado con una dura patada en la pierna por agentes de seguridad del club blanco.
El italiano Mario Ferri saltó vestido con una camiseta de supermán. Con este atuendo ya había interrumpido el mundial de Sudáfrica, durante el Alemania-España, en aquella ocasión en su camiseta se podía leer: “Cassano en la selección italiana”. En el presente partido, el “Halcón”, apodo por el que es conocido, ha salido caliente del Santiago Bernabeu.
Muchas veces hemos visto derribos de árbitros por encontronazos fortuitos, pero nunca que un jugador derribara al colegiado intencionalmente. Sucedió en el mismo partido de competición europea, Real Madrid-Milán, en donde el jugador blanco Özil se encontró con el árbitro que le cortaba el paso hacia el balón, rápidamente encontró la solución, de un empujón lo sacó del medio, tirándolo al suelo.