Critiano Ronaldo protestando. Robinho fue abucheado. Foto:Ap
En el Santiago Bernabeu el Real Madrid jugó su tercer partido de la fase de grupos de la Champions League, ganando con claridad al AC Milán por un 2-0. Los blancos lideran con autoridad su grupo con 9 puntos, seguidos por el Milán y el Ajax, ambos con 4 puntos, y cierra la clasificación el Auxerre con 0 puntos. Los franceses perdieron su partido con el Ajax por 2-1, con goles de De Zeeuw y Luis Suárez, y de Birsa para el Auxerre.
En un partido histórico de dos equipos europeos con un magnífico palmarés de trofeos, todo quedó decidido entre los minutos 13 y 15. En un falta directa ejecutada por Cristiano Ronaldo por el centro de la barrera, a media altura, el balón se iba derecho contra el cuerpo de Ibrahimovich, que ante la dureza del disparo decidió apartarse levemente hacia la derecha, el obús pasó derecho hacia el interior de la portería. Un minuto más tarde, la suerte se alió con el Madrid, Özil chutaba desde 9 ó 10 metros de portería, y en la trayectoria de la pelota apareció Antonini que desvió totalmente su dirección, engañó a su portero y los italianos encajaban, incrédulos, el segundo gol. 
El Milán no perdió la esperanza, y lo intentó en los últimos 15 minutos de la primera parte pero no tuvo la suerte de los españoles.
La segunda parte estuvo perfectamente atada por José Mourinho y sus jugadores, que incluso se pudieron ir al final del partido con 4 ó 5 goles en el marcador. Destacó el espléndido trabajo en conjunto de todo el equipo en la faceta defensiva. Parece que la llegada del técnico portugués ya está dando sus frutos, como apuntan los diarios con más renombre de Italia. Desde luego es un comienzo muy bueno, por lo menos que las palabras fuera de tono en las ruedas de prensa de Mourinho tenga como contrapartida un buen juego en el campo.
Sobresalió, como siempre, el control del juego de Xabi Alonso, y las aportaciones en ataque de Di María y Marcelo. Cristiano Ronaldo estuvo muy incisivo, pero sigue con su particular batalla de protestar por casi todo y seguir con sus aspavientos que acaban por deslucir su imagen durante el partido.
En la escuadra “rossonera” se esperaba mucho de Pato y de Ibrahimovich, pero han pasado desapercibidos. En la segunda parte, el cambio de Ronaldinho por Robinho, sólo sirvió para escuchar una estruendosa pitada al ex-azulgrana que se retiraba, y a continuación otra mayor, si cabe, para el ex-madridista que entraba al terreno de juego.