España celebrando la victoria ante Eslovenia
Así es, aunque no estén las ventanas y los balcones del país engalanados con banderas, aunque no sea portada de todos los diarios, aunque no sea tema principal de los telediarios y aunque no sea el centro de las conversaciones, España jugará la final del Mundial de Balonmano.
Ha ganado en semifinales a la revelación del campeonato, a la invicta Eslovenia, por 26-22. Victoria cimentada por una férrea defensa, un juego rápido y una actuación estelar de Arpad Sterbik en la portería. A partir del minuto 40 los “hispanos” iniciaron un parcial de 6-0, haciendo casi, en un imposible, que Eslovenia pudiera darle la vuelta a un marcador de 21-14.
Ficha técnica:

España (26): Sierra, Entrerríos (1), Maqueda (1), Tomàs (2), Sarmiento (2), Aguinagalde (3), Rivera (3) –siete inicial–; Sterbik, Rocas (1), Cañellas (5, 1p), Montoro (1), Morros (3), Ruesga (-), García (2), Ariño (-), Guardiola (2).

Eslovenia (22): Skof, Pucelj (-), Dolenec (6, 1p), L.Zvizej (-), Gaber (1), Zorman (1), Marguc (7, 1p) –siete inicial–; Prost, Bilbija (1), Dobelsek (1), Bezjak (-), Skube (1), Bundalo (1), M.Zvizej (2), Mackovsek (1).

Parciales cada 5 minutos: 1-2, 5-3, 8-6, 10-7, 12-8, 13-12 –descanso– 15-13, 15-14, 18-14, 21-15, 24-18 y 26-22.

Árbitros: Leifsson (ISL) y Palsson (ISL). Excluyeron a Maqueda, Rivera en España y a Marguc, Zorman, Dolenec en Eslovenia.

Pabellón: Palau Sant Jordi.

En la final, del domingo a las 17:15 horas, espera una gran selección, Dinamarca, que ha vencido en la otra semifinal a Croacia por 30-24. De esta forma, España espera revalidar el título de campeona del Mundo, que ha conseguido en 2005, cuando derrotó a Croacia en aquella gran final en Túnez.