Gómez Noya seguido por los Brownlee
Después de 1.500 m. a nado, 42 km en bicicleta y 10 km. corriendo, Javier Gómez Noya ha conseguido la medalla de plata en triatlón. Se toma así la revancha de los juegos olímpicos de Pekín-2008, donde había quedado en 4ª posición.
Del tramo de natación salió un grupo de cinco triatletas cabecero, que se fueron solos en los primeros kilómetros de bicicleta, ahí ya estaba colocado el gallego Gómez Noya. Después fueron cogidos por un grupo más nutrido que venían desde atrás con 20 segundos perdidos. De esta forma llegaron a la transición a la carrera a pie. Pero aquí, ya tres corredores se marcharon con gran claridad desde el principio, los hermanos británicos Brownlee y Gómez Noya. El mayor de los hermanos, Alistair, tiró muy fuerte, y su hermano Jonathan se quedaba. A falta de 2 km. el español Javier no pudo con el ritmo del inglés, y cedió unos 7 segundos, ventaja suficiente para que Alistair entrara en meta levantando la bandera de su país. Su hermano conseguía la medalla de bronce, a pesar de tener que parar 15 segundos (en el penúltimo paso por meta, eran 4 vueltas a un circuito) por sanción, había subido a la bici antes de la zona habilitada para ello. Por detrás ya venían muy cerca los franceses Hauus y Vidal, que finalmente fueron 4º y 5º, el anterior campeón olímpico, el aleman Frodeno, fue 6º.
Los otros dos participantes españoles, Mario Mola finalizó la prueba en el puesto 19, a 2:58 del vencedor, mientras que José Miguel Pérez lo hizo en el 24 a 3:28.
Javier Gómez Noya, de 29 años, tiene un palmarés envidiable, 3 veces campeón de Europa, 2 campeonatos Mundiales, cuarto en los anteriores Juegos, y ahora una medalla de plata.
Con esta medalla de plata, España logra su cuarta medalla, primera en categoría masculina en Londres, y primera en triatlón, desde que fue considerado deporte olímpico en Sidney-2000.
Anteriormente la nadadora Mireia Belmonte ganó dos platas para España, en 200 mariposa y 800 libre, y Maialen Chouraut logró la de bronce en K-1 de piragüismo en aguas bravas.
Gómez Noya y Alistair Brownlee después de cruzar la meta