Joao Miranda marcando el gol en la prórroga

 El Atlético de Madrid se ha convertido en el flamante campeón de la Copa del Rey, al ganar la final, en la prórroga al Real Madrid por 2-1. Después de 14 años sin ganarle un partido al real, ahora el atlético le gana la final de la Copa, y de esta forma consigue la décima.

En la primera parte las cosas han estado muy igualadas. El primer gol llegaba en el minuto 13, tras un remate impecable de cabeza de Cristiano Ronaldo de saque de esquina. Hasta ese momento el Real Madrid controlaba el juego. Luego fue el Atlético el que se hizo con el balón, pero no creaban ocasiones claras de gol. Pero en el minuto 34 Falcao en una preciosa jugada se deshizo de Albiol (que ocupaba el puesto del castigado Pepe, que estuvo viendo el partido en la grada) para colocarle un balón a Diego Costa, que un buen tiro raso, no perdona, y hace el empate a uno. A partir de aquí el Real Madrid intenta ir hacia adelante, pero se ve que el Atlético tiene mucho peligro. A falta de 5 minutos, Ozil estrella la pelota en el poste de la portería de Courtuois.
En la segunda parte el Real Madrid perdonó. Dos tiros al poste, uno de Benzemá, y otro de Cristiano Ronaldo de falta directa. El Madrid tenía ocasiones, pero el Atlético se veía con mucho peligro. En el minuto 75 Clos Gómez expulsa del banquillo a Mourinho por protestar.

Se llegó a la prórroga con el juego muy igualado. En el minuto 99, esta igualdad la deshace el brasileño Miranda con un remate de cabeza que acaba en gol. Los colchoneros se libran de encajar un segundo gol gracias a las intervenciones de Courtois. En la segunda parte afloraron los nervios, y en una jugada antideportiva de Cristiano Ronaldo, recibe la tarjeta roja por agresión. Ya en el minuto, también es expulsado Gabi por doble amarilla.

Destacaron por el Atlético de Madrid Ardá Turán, Diego Costa y las paradas de Courtois. Por los merengues el control de juego de Modric.

En el Real Madrid acabaron dos portugueses expulsados, fuera del campo. Uno el entrenador, Mourinho, que desde que llegó a Madrid, no se ha hecho merecedor a dirigir a un club histórico como el Real Madrid. Y otro, el gran jugador Cristiano Ronaldo, pero mal deportista, que no tiene cabida en el juego limpio que debe darse a millones de espectadores que vieron esta gran final.