Grosjean, Vettel y Webber

Sebastian Vettel ha ganado el GP de EEUU en Austín, ocho triunfos consecutivos, y sigue batiendo récords. Junto a él, en el podio, Romain Grosjean y Mark Webber. Lewis Hamilton cuarto y Fernando Alonso quinto.
Salida accidentada del gran premio, pues en la primera vuelta Adrián Sutil estrelló su monoplaza con las vallas del circuito. Este hecho hizo que saliera el safety car, que no volvió a retirarse hasta la vuelta 5ª. Pero ya antes Vettel se había colocado de líder, y una buena salida de Grosjean lo situaba a su estela. Pero dicha estela se extendía a 5 segundos en tan solo una docena de vueltas.
Fernando Alonso pasó todo el comienzo de la carrera taponado por Sergio Pérez, hasta que éste entró a boxes en la vuelta 22. Alonso siguió tirando fuerte, y cuando le tocó entrar logró salir justo delante del mexicano, con lo que ascendía de la séptima al sexta posición. En la zona de cabeza Webber adelantaba a Hamilton y se acercaba mucho a Grosjean.
Alonso seguía apretando, y se acerca a Hulkenberg y a Hamilton, y en la vuelta 45 adelanta al alemán. Así se colocaba quinto, a tiro tenía a Hamilton, pero un mundo lo distanciaba del podio. Por lo que se plantea una doble batalla en los primeros puestos, Webber intentando rebasar a Grosjean, y Alonso intentando hacerse con el cuarto puesto de Hamilton. Entre estos dos grupos existía una diferencia de 15 segundos. Pero Alonso se va quedando sin neumáticos, y le ataca Hulkenberg por atrás, que logra adelantarlo en la última vuelta, pero Fernando le devuelve el adelantamiento, finalizando en quinta posición al final. Esto le vale el subcampeonato mundial.
Y, ¡cómo no! Vettel por delante toda la carrera, con 9 cómodos segundos desde mediados de carrera. Consiguiendo vuelta rápida a punto de finalizar, y por radio avisándole “el único que te puede batir eres tú mismo. Ten cuidado”. Llega de primero, y ya van ocho consecutivas, y lo vuelve a celebrar con sus ya famosos “donuts”.